Optimas | Descubre la neuro-herramienta para la gestión del cambio personal.
¿Qué harías si te animaras a ser tú mismo? Steve Jobs, reconocido por su éxito profesional y por su lucha vital, decía en uno de sus mensajes: “Tu tiempo es limitado, así que no lo desperdicies viviendo la vida de alguien más”...
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Descubre la neuro-herramienta para la gestión del cambio personal.

08 Jul Descubre la neuro-herramienta para la gestión del cambio personal.

Steve Jobs, reconocido por su éxito profesional y por su lucha vital, decía en uno de sus mensajes: “Tu tiempo es limitado, así que no lo desperdicies viviendo la vida de alguien más”.

Y aquí estamos nosotros, leyendo y releyendo esas palabras que tantas veces resuenan a lo largo de la vida. Resuenan, sobre todo, cuando la cosa no va del todo bien.

Sin duda nos resultará familiar reconocer que cuando perseguimos algo que realmente queremos lograr nos energizamos, nos movemos con pasión, aprovechamos el tiempo, hacemos todo e incluso si nos equivocamos, aprovechamos ese error para volver a tomar impulso. Todo lo contrario sucede cuando nos sentimos desconectados de nosotros mismos y nos vemos persiguiendo retos vacíos. Dicho de otra forma, cuando hacemos y perseguimos “zanahorias” sin ningún para qué.

Todos habremos vivido más o menos veces ambas situaciones. Cuando ocurre la primera hablamos de “un buen momento” y cuando ocurre la segunda, solemos decir que estamos en medio de una crisis personal. Sin embargo, esa crisis, al igual que el error del que hablábamos previamente, también puede servirnos para volver a tomar impulso. Algo así como para aprovechar el mensaje socrático “Conócete a ti mismo”.

Y de eso se tratan las palabras de Sócrates y las de JobsDe mirarnos un poco dentro y de proyectarnos hacia fuera desde allí. Es lógico que nos cueste un poco, pero la crisis personal tiene que funcionar como una oportunidad de oro para el crecimiento personal.

¿Por qué nos cuesta tanto esa mirada?

Veamos. A lo largo de la vida aprendemos a ser nosotros mismos a través de los demás y aunque las personas que nos rodean quieren lo mejor para nosotros (o al menos eso dicen), no sólo nos dan sus mejores deseos; junto a ellos llegan las expectativas como esos regalos que uno no espera (ni quiere) y entonces los vamos acumulando en una mochila llena de “deberías” que nos acompaña en nuestra vida.

Y así, la vida es eso que pasa mientras uno hace lo que los demás quieren que haga. Desde que nacemos nos pasamos buscando encajar en una familia, en una sociedad, en un trabajo, en una pareja y todo esto porque nos enseñaron a ser lo que los otros esperan y a encajar en unos parámetros que pocas veces se ajustan a lo que somos y lo que queremos.

Lo malo es que con el tiempo lo olvidamos. Olvidamos que la cargamos porque nos acostumbramos al peso y olvidamos qué es lo que cargamos porque todo se acumula y se mezcla. En otras palabras, todo está allí, condicionando nuestros comportamientos y decisiones, sin que seamos conscientes de ello.

Por todo ello, es que volvemos un poco contradictorios. A veces deseamos cosas que no deseamos, sentimos cosas que no sentimos, hacemos cosas que no queremos y parecemos algo que no somos. Lo que deberíamos ser, o no ser, es la suma de todas las proyecciones de las personas que conocemos; son sus deseos, fracasos, sueños, miedos, pasiones, pero no los nuestros.

Y se me ocurre, porque es oportuno, que cada uno se pregunte y se conteste casi sin pensarlo:

¿Qué harías si te animaras, si no sintieras que tienes que pedir permiso, si no tuvieras miedos?

Seguramente, en una o en todas las respuestas está nuestra versión original y no la copia o la expectativa de alguien más.

Conectemos lo que hacemos con el para qué lo hacemos. Sepamos además con lo que contamos, con lo que no y lo que necesitamos para llegar a ello. Seamos nuestro plan perfecto.

En tal sentido, NeuroQuotient®, como modelo basado en las neurociencias, nos permite hacer consciente información inconsciente. Es un método que trabaja con las conductas y emociones que hay detrás del comportamiento humano que nos brinda la posibilidad de poner luz sobre nuestro estado puro e incluso, nos da la posibilidad de sorprendernos sobre aspectos de nosotros mismos que desconocíamos. Al operar como una “foto” del momento puntual, nos facilita entender, entre otras cosas:

  • Cómo pensamos en cada circunstancia.
  • En qué nos diferenciamos de los otros.
  • Qué es importante para nosotros.
  • Qué capacidades y habilidades tenemos y cuáles nos faltan.
  • Conocer nuestras fortalezas y nuestras debilidades.

 

Aligera tu mochila. Viaja más liviano, más conectado contigo, con lo que eres, con lo que tienes y con lo que quieres.

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